De piratas con patente de corso

Visita guiada con Cuéntame Toledo

La profesión de guía turístico es hermosa y apasionante si no fuera porque, debido a los usos anticuados, proteccionistas e inmovilistas de ciertas comunidades autónomas españolas, entre ellas Castilla La Mancha, se ha convertido en un freno para el avance del sector turístico. Estamos escuchando muchas voces airadas estas semanas – a las que ya estamos acostumbrados – levantándose en contra de lo que los adalides de los guías llaman intrusismo profesional. Antes de prestar nuestros altavoces a estas denuncias y legitimarlas deberíamos analizar la evolución del mercado turístico y sus realidades. Sólo de esta forma, nos daremos cuenta que estos ataques no son más que los últimos cantos de sirena de una casta llamada a desaparecer como tal.

En primer lugar habría que decir que la figura de "intrusismo" no existe a nivel legal en el sector turístico, es decir, la jurisprudencia ya ha tirado por tierra reiterados intentos de condenar, vía judicial, una actividad que se considera de libre ejecución. Los jueces han dicho no a las asociaciones de guías que optaron por ese camino. Aunque la Dirección General de Turismo de Castilla la Mancha sí puede sancionar a los guías que realicen rutas sin tener acreditación, lo haría saltándose a la torera una normativa superior de carácter europeo que, a la larga y recurriendo a Europa, acabaría convirtiendo la sanción en papel mojado. Esta es la normativa Bolkestein. Obliga a la liberalización de los servicios turísticos en toda la Unión Europea y la mayoría de los países y algunas comunidades autónomas españolas ya se han acogido a ella.

Toledo fue pionera en España en la aparición de empresas turísticas que ofrecían rutas por la ciudad que iban mucho más allá de la típica visita guiada que se limita a repetir un discurso monótono y nada atractivo. Cuéntame Toledo nació con esa vocación de cambio, de preparación y actualización constantes, de dejar atrás los viejos vicios y las feas actitudes de desprecio y falta de respeto hacia nuestros visitantes, hacia los "guiris", como siempre les llamaron aquí. Los profesionales de esta Asociación han demostrado que el turismo ha cambiado, que el viajero ya no busca tan sólo un acercamiento a la historia y patrimonio de la ciudad, sino vivir una experiencia apasionante, un viaje en el tiempo. El perfil de guía, por tanto, también ha cambiado. Historiadores, arquitectos, periodistas, expertos en diversos campos con grandes dotes de comunicación se han configurado como grandes guías –también de patrimonio – mucho más preparados puesto que también están más dispuestos a estudiar, a trabajar, a innovar, a modernizar el turismo. Todo ello desde el respeto a una ciudad inabarcable como Toledo. Profesionales que viven la ciudad, que viven la cultura de Toledo, que no dejan de estudiar y reciclarse. Profesionales que son valorados por los usuarios como ‘los mejores guías de Europa’, pero que no pueden trabajar porque no tienen el carnet de guía.

Y no lo tienen por varias razones:

  1. El Gobierno regional lleva 8 años sin convocar el examen de guía abocando a las empresas a la ‘ilegalidad’ e incumpliendo así su propia ley que les obliga a convocar exámenes al menos cada dos años (lo que les deslegitima para hacerla cumplir a otros). Para serlo los aspirantes han de estudiarse otras comunidades como Valencia, Aragón, Canarias, Andalucía o Extremadura… no, Toledo. Y con ese carnet se consideran más aptos para enseñar Toledo que quienes se estudian la ciudad día a día, que un licenciado en Historia, Arte o Humanidades experto en Toledo.
  2. También la comunidad autónoma de Canarias, contra reembolso de una tasa, otorgó el carnet de guía oficial sin realizar examen a varios centenares de guías de toda España. El único requisito exigido era la obtención del grado medio de Guía e informador Turístico (dos años de estudio). Muchos de estos guías eran toledanos o acabaron recalando en nuestra ciudad, la mayoría sin ninguna preparación en cuanto al conocimiento de nuestro patrimonio.
  3. Actualmente y todos los años sale una hornada de ‘muchachos y muchachas’ del GIAT, Ciclo Superior de Guía, Asistencia e Información Turística, impartido por la Universidad laboral y dirigido a titulados en bachiller sin selectividad: no dan ni una sola materia relacionada con Historia e Historia del Arte. No saben quién fue Carlos V o el Renacimiento y, sin embargo, pueden conseguir la habilitación directa de guía oficial de turismo.
  4. Durante ese tiempo y desde el Año Greco conseguir contratar a un guía en la ciudad es misión imposible, hay que ir a otras comunidades.
  5. Tradicionalmente los guías turísticos oficiales han trabajado para touroperadores – grandes empresas turísticas – como ‘paveros’ sin abrir la boca ni controlar el discurso que el guía extranjero cuenta de la ciudad, por lo que no están preparados para contar nuestra historia, ni siquiera, para contar. Esto, además de ser ilegal, indica el poco interés de estos profesionales y de las instituciones por saber lo que otros cuentan de nuestra ciudad. También ha propiciado el que cada vez haya más guías extracomunitarios (docenas todos los días) sin acreditación que se lanzan a enseñar Toledo sin contar ya con ningún guía oficial.
  6. No han trabajado para un turismo individual y diario que requiere un perfil de trabajador, no de autónomo, con un horario, etc,... por lo que tampoco buscaban un trabajo estable como el nuevo turismo requiere. Los guías turísticos se consideraban una élite, con trabajo suficiente: garantizado por los touroperadores y los comercios a los que llevan a los grupos como intermediarios y donde obtienen suculentas ganancias a base de comisiones de hasta un 40% (algo, por supuesto, también ilegal), según se ha denunciado reiteradamente por la Asociación de Comerciantes del Casco Histórico.
  7. El mercado turístico toledano es fundamentalmente castellano y todas las habilitaciones exigen uno o dos idiomas –que puede que jamás necesites-.
  8. La profesión de guía podría ser una salida muy apropiada para jóvenes estudiantes bien formados y siempre bajo la tutela de una asociación o empresa que responda por la calidad de ese servicio. Se están cerrando las puertas a profesionales muy válidos, criminalizando un trabajo para el que están sobradamente preparados impidiendo, de esta forma, el progreso de nuestra ciudad y que nuestros jóvenes tengan trabajo, y todo esto además, en un contexto de crisis en el que el paro en el sector de licenciados en carreras relacionadas con el patrimonio es del 28%.
  9. Las asociaciones de guías han funcionado, en lugar de como una asociación profesional que defienda los intereses del sector turístico y la calidad del servicio, como un grupo de guías que reciben el trabajo de los touroperadores y se lo reparten entre ellos, como un pago de favores y a cambio de chantajearles y obligarles a no trabajar para otras empresas, que también los necesitan, por lo que muchos nuevos guías optan por no asociarse e ir por libre.

Lejos de escuchar esta realidad, los sucesivos gobiernos de la región y el ayuntamiento de la ciudad, pese a tener el amparo y la obligación por parte de la directiva europea Bolkestein, no han modificado el decreto de guías turísticos para adaptarse y han criminalizado a los que, ejerciendo su derecho de ciudadanos europeos, han revolucionado el turismo de la ciudad. No solo eso sino que en el borrador del nuevo decreto, la Dirección General ha buscado la manera de introducir la legalización del cobro de comisiones (la intermediación con establecimientos comerciales).

La asociación Cuéntame Toledo es un ejemplo de buen hacer respaldado por más de 1.400 opiniones en Tripadvisor. En ella se han formado muchos de los guías que hoy trabajan en la ciudad, ejerciendo una labor excepcional reconocida por el sector en toda España y, sin embargo, criminalizada por el sector de guías de Toledo por haber tenido a varios guías sin habilitación realizando rutas por la ciudad. Guías que han recibido las mejores valoraciones por parte de los viajeros de todo el mundo, demostrando que el carnet es hoy en día papel mojado, no es garantía de calidad del servicio. Como así han entendido en otras comunidades, como Madrid o Cataluña, donde se ha liberalizado ya el sector.

Habrá que avanzar juntos, guías turísticos, asociaciones, empresas y administración en nuevas y modernas herramientas de capacitación profesional no restrictivas que permitan que estos guías y otros que les sucedan puedan ejercer libremente la profesión, como toca en los tiempos que corren.

No deberíamos olvidar que a día de hoy únicamente Cuéntame Toledo ha solicitado al Ayuntamiento de la ciudad la creación de una Mesa de Participación Ciudadana, que siente a vecinos, hosteleros y guías en aras de conseguir caminar hacia un turismo sostenible que evite modelos como el de Barcelona o Venecia en nuestra ciudad. Un turismo sostenible y responsable que pasa, inevitablemente, por proteger la vida cotidiana de la ciudad, la ordenación comercial y la protección de nuestra artesanía y que debería ir parejo y en consonancia con la renovación de este Decreto. Una petición que todavía no ha obtenido respuesta.

Mientras, con este panorama de fondo, la Asociación de Guías oficiales pone el acento únicamente en denunciar nuevos modelos turísticos como la Free Tour, extendida en toda Europa, que Cuéntame Toledo ha demostrado totalmente válida y sostenible –con grupos que nunca superan las 30 personas-. No les importa que cada día vengan decenas de autobuses a Toledo con guías de Madrid liderando grupos de más de 90 personas cuyo recorrido comienza en un conocido establecimiento de la calle Comercio y cuyo discurso nada tiene que ver con la historia de nuestra ciudad. No les importa que muchos de sus guías cobren ilegalmente un sobresueldo de estas tiendas hundiendo al comercio local y dando una pésima imagen de la ciudad. No les importa que haya salido adelante el Ciclo Superior sin los mínimos contenidos exigidos. No les importa que no se convoquen exámenes en Castilla La Mancha desde hace 8 años y debatir la futura ley con la sociedad. Sólo buscan mantener su coto privado de caza libre de lo que ellos llaman ‘intrusismo profesional’. ¿Quiénes son los piratas?.

Repercusión en prensa: http://www.eldiario.es/clm/carnet-guia-garantia-calidad-turistica_0_664583707.html

Más info en: https://www.cuentametoledo.com/blog/free-tour-ni-enganamos-ni-estafamos-ni-defraudamos-1

https://www.cuentametoledo.com/blog/free-tours-turismo-de-calidad-libre-y-accesible

https://www.cuentametoledo.com/blog/el-free-tour-original

 

 

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