TALLER DE TEATRO DE LA IMAGEN: ¿Qué ciudad queremos?

Cartel Teatro de la Imagen

Cuéntame Toledo, en colaboración con las Instituciones que se detallan en el cartel, organiza este tipo de actividades porque somos una asociación cultural turística que creemos en un turismo sostenible y que concilie con la vida vecinal y que es desde ese punto de vista desde el que partimos para la reflexión.

Necesitamos vuestra colaboración, que nos deis una visión, enviándonos fotografías, de cómo está ahora nuestra ciudad y qué tipo de ciudad queremos. Nos basaremos en vuestras propuestas para la realización del Taller.

Partiremos de la visión que de Toledo tenéis vosotros, los jóvenes, para ir componiendo, desde las técnicas de Teatro del Oprimido, las escenas de la ciudad en la que vivimos y la ciudad en la que nos gustaría vivir. También haremos una reflexión colectiva para cambiar el mundo, porque no podemos ser menos ambiciosos. Nuestra visión y nuestros sueños sobre la ciudad que queremos formarán parte posteriormente de una muestra de la fotógrafa Rebeca García en el propio Museo Sefardí.

Impartido por la poeta y actriz, Alicia Es. Martínez, directora del grupo de Teatro Joven de Matadero-LAB y responsable de actividades de Cuéntame Toledo.

Nota importante: venid con ropa cómoda de color negro y calcetines negros, puesto que nos descalzaremos.

Para los que no lo conozcáis, os comentamos que el Teatro de la imagen es una de las modalidades del Teatro del Oprimido desarrollado por Augusto Boal (1980). Consiste en un conjunto de ejercicios , juegos y técnicas teatrales que tiene por objetivo utilizar el teatro y las técnicas dramáticas en un instrumento eficaz para la comprensión y la búsqueda de alternativas a problemas sociales e interpersonales. Desde sus implicaciones pedagógicas, sociales, culturales, políticas y terapéutica se propone transformar al espectador (ser pasivo) en protagonista de la acción dramática (sujeto creador), estimulándolo a reflexionar sobre su pasado, modificar la realidad en el presente y crear su futuro, según declara Augusto Boal.

Esta modalidad teatral se ofrecía clandestinamente como un lenguaje que podía ser utilizado por todos. Cualquier situación de opresión engendra siempre signos visuales que se traducen en imágenes y movimientos. Ahora bien, la práctica teatral hace del cuerpo su instrumento principal enseñando al participante a dominarlo y hacerlo expresivo.

El objetivo del Teatro de la imagen es ayudar a los participantes a ver mejor, a discernir las imágenes escondidas, aquellas que son menos evidentes a primera vista. La riqueza de esta modalidad teatral reside en tomar conciencia de que, ante una misma imagen, no todos descubrimos lo mismo. La interpretación depende de la subjetividad de cada cual. El lenguaje visual ofrece una manera original, en ocasiones simbólica, y accesible a todos, para aprehender la realidad.

En el caso que nos ocupa, trataremos de que los jóvenes participantes nos ofrezcan una visión crítica de su ciudad (Toledo), como entorno social y urbano en el que se desenvuelven, planteando diferentes situaciones a partir de sus vivencias-conflicto con la ciudad para averiguar entre todos qué ciudad quieren, hacia qué ciudad los jóvenes quieren caminar.

 

Te mando el proyecto para que puedas extraer información sobre en qué va a consistir el taller y lo que creo que molaría es emplazar a los vecinos a que suban foto-denuncias de cómo está la ciudad ahora y respondan a la pregunta qué ciudad queremos? Diciéndoles que nos basaremos en sus propuestas para la realización del taller. También es importante decir que Cuéntame Toledo organiza este tipo de actividades porque somos una asociación cultural turística que creemos en un turismo sostenible y que concilie con la vida vecinal y que es desde ese punto de vista desde el que partimos para la reflexión.

 

•  Procedimiento para las sesiones de trabajo.

"Estatuas Humanas" Teatro de la Imagen

El animador/director, cuyo papel es incitar y dirigir la representación, no debe ocuparse más que de la forma de la misma y no del fondo. Las reglas deben ser estrictas, estableciendo las restricciones que, por otra parte, son siempre un factor de creatividad, como por ejemplo, una duración limitada de la actuación a fin de crear una dinámica de emergencia.

El animador invita a un participante a que relate una experiencia relacionada con el tema elegido, y que se convierta en escultor de los demás participantes. Es decir, ha de utilizar el cuerpo de los demás y modelarlos con precisión para esculpir un conjunto de estatuas relacionadas entre sí en una imagen fija (incluso aunque ésta presuponga movimiento), de manera que haga visible para todos la imagen real que él tiene del tema seleccionado y, esto, sin dar ninguna indicación verbal que estorbe o se superponga al lenguaje visual.

El escultor dirige cada uno de los movimientos de las estatuas, que no pueden ser autónomas con la finalidad de construir una imagen congelada, sin movimiento como si fuera un friso escultórico. Las personas que hacen las veces de estatuas no deben ser escogidas por su papel en su vida cotidiana, pues no representan otra cosa más que ellas mismas. Esta primera representación individual ofrece una visión psicológica de la ciudad.

Cuando el conjunto escultórico esté terminado, se realiza una foto del mismo y a partir de ahí el animador da la señal para iniciar el debate. En un primer momento, cada uno expone su opinión verbalmente en relación a esta primera figura que representa la situación urbana y social de la ciudad. Después, en silencio, cada participante puede modificar parcial o completamente las estatuas hasta que el conjunto sea aceptado por todos, de modo que represente así la imagen colectiva sobre el tema tratado. Esta representación de grupo ofrece una visión social de la ciudad. Se vuelve a repetir la fotografía

 

El primer escultor realiza entonces otro conjunto de estatuas, que ofrecen su solución ideal al problema planteado y que revela por tanto la imagen ideal. La fase de la dinamización, que es primordial, va a mostrar cómo es posible pasar de la imagen real colectiva de la ciudad a la imagen ideal, de la Toledo que quieren.

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